Arrebato: Cromwell

Muchas son las obras del cine, el teatro y la literatura que sin tapujos ni enmascaramientos han denunciado pasajes de la historia y del pensamiento que han intentado someter a personas e ideas por el simple factor de contradecir lo establecido y pretender abrir la mente a un futuro mejor cuyo máximo exponente tiene en la libertad su valor más preciado.
En su narrativa han elaborado escenas en las que los dos mundos se enfrentan y el protagonista construirá un arrebato para argumentar con la fuerza de la razón los motivos que le llevan a defender una causa justa y libre. Es el mensaje que, aunque pueda parecer demasiado transparente y moralizador, nunca nos deja indiferentes, a pesar de las diferentes interpretaciones sometidas a la época de realización o bajo un punto de vista más moderno. En cualquier caso todo parece indicar con la perspectiva del tiempo que la experiencia ni se aprende ni se hereda y si algún valor prevalece es la integridad, aunque muy pocos entiendan lo que representa.
CROMWELL
Inglaterra 1970. Guión y Dirección: Ken Hughes.
Richard Harris (Oliver Cromwell), Alec Guinness (rey Carlos I)
El terrateniente, político y militar Oliver Cromwell se enfrenta a la opresión y corrupción de la monarquía del rey Carlos I en la Inglaterra del siglo XVII. Tras una guerra civil consigue destronar al rey y ordena su ejecución. Abolida la Monarquía, Cromwell es nombrado Lord Protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Instaura la República y ordena al primer parlamento que se prepare para que el pueblo pueda elegir libremente a sus dirigentes. Años más tarde, la nación sigue sin un parlamento elegido libremente.
Un ciudadano arenga a un grupo de ciudadanos frente al edificio del Parlamento.
Ciudadano: Cada individuo inglés nacido libre cualquiera que sea su condición tiene derecho a una voz en el gobierno de este país. Sin embargo no tienen derecho al voto los pobres, ni los desfavorecidos, ni aquellos que alzaron sus armas para derrocar la autocracia que este Parlamento impone ahora. Este Parlamento no ha sido elegido. No habéis votado a ese Parlamento que ahí se cobija. A esa pandilla de bufones.
En el interior del Parlamento los parlamentarios tienen un debate sobre la situación de corrupción. Cromwell sigue la sesión en un segundo plano.
Parlamentario (1): Se ha hablado mucho en esta Cámara de la llamada injusticia de ciertos miembros implicados financieramente en proyectos del país. Algunos han adscrito a esta situación motivos oscuros y siniestros. Si nosotros en el Parlamento no nos beneficiamos de gobernar, no tiene mayor sentido seguir ocupando este puesto.
Parlamentario (2): Ningún miembro de esta Cámara debería beneficiarse del gobierno.
Parlamentario (3): Si esta Cámara fuera responsable, se disolvería y permitiría elegir nuevo Parlamento.
Murmullos.
Parlamentario (4): Propongo que a esta Cámara se le conceda poder para gobernar durante tres años sin reelección.
Parlamentario (5): Debería formarse una comisión investigadora para estudiar la implicación financiera de algunos miembros.
Murmullos. El Presidente del Parlamento reclama orden. Cromwell toma la palabra.
Cromwell: Sr. Presidente, ¿me concede permiso para dirigirme a esta asamblea? Milores, honorables miembros, he deseado toda mi vida un Parlamento libre con la autoridad concedida por el pueblo de esta nación. Un Parlamento abierto y visible, al alcance de todos los hombres. Hace seis años os transfería esta gran responsabilidad con la esperanza de que dictaran leyes saludables e integras que las gentes de esta nación esperarían de vos. Confieso que mis esperanzas se han aplacado ante lo ocurrido en mi ausencia. En lugar de unir a las gentes de esta tierra con rectitud y paz que hubiera sido el deber glorioso y cristiano. ¿Qué me encuentro? Anarquía, corrupción, división e insatisfacción. Digo que los enemigos de esta nación han prosperado bajo vuestra protección. Desde el principio erais un gobierno provisional sin ser verdaderamente representativo del pueblo. ¿Acaso os ha elegido el pueblo? ¿Se ha dirigido esta Cámara a la gente que pretende representar? ¡No, no lo ha hecho! Tras seis años de desgobierno, ¿qué encontramos? Se propone una ley para que esta Cámara prolongue su vida indigna y deshonrosa. Caballeros, un parlamento inamovible es más detestable que un rey inamovible. Sois borrachos, embaucadores, villanos, proxenetas, embaucadores ambiciosos, impíos y egoístas. Sois capaces de dirigir esta nación como podríais dirigir un burdel. Sois escoria la escoria no se elige para esto. Esto no es un Parlamento. Haré que se disuelva. Declaro disuelto el Parlamento desde este instante. (Entran las tropas para desalojar el Parlamento) Todos fuera.
Parlamentario (6): Esto es una dictadura. ¡Dictador!
Cromwell, fuera de sí, lanza al suelo el cetro de gobierno, símbolo del poder. Un  parlamentario se le acerca.
Parlamentario (7): Recuerdo que decapitamos al Rey por algo parecido.
Cromwell: Sois un traidor, señor. Los que son como vos me han llevado a esto. He pedido al Señor consejo día y noche en este asunto. Esta nación va a ser gobernada desde ahora con justicia (se queda solo). Devolveré a esta nación el respeto que se merece. Caminaremos por este mundo con las cabezas bien altas y llenos de orgullo. Liberaré las almas de los hombres de la oscuridad de la ignorancia. Construiré colegios y universidades para todos. Haré de estos tiempos la edad dorada del saber. Pondré la ley al alcance del individuo más humilde. Habrá trabajo y pan para todos. Esta nación prosperará porque es una nación religiosa y porque caminamos de la mano del Señor. Juro por el nombre de Dios vivo que no pararé hasta conseguir que esta nación llegue a estar bien gobernada aunque tenga que hacerlo yo mismo. Dios Todopoderoso, dame fuerzas para conseguirlo…yo solo.
Narrador: “Oliver Cromwell gobernó la nación durante cinco años. En tan poco tiempo hizo de Inglaterra una gran potencia temida y respetada en todo el mundo. Bajo su mando se pusieron los cimientos de una nación auténticamente democrática. Murió en 1658. Tres años después, Carlos, príncipe de Gales, fue coronado rey. Un monarca se sentaba de nuevo en el trono de Inglaterra. Una Inglaterra que ya nunca sería como la de antes”.
Durante 11 años Inglaterra no fue una Monarquía, fue una República. Para la historia Oliver Cromwell ha pasado a ser una figura controvertida. Para unos fue un dictador. Para otros un héroe en la lucha por la libertad. Cuando la Monarquía volvió al poder, su cadáver fue desenterrado, decapitado y su cabeza fue expuesta durante años para escarnio público frente a la entrada de la abadía de Westminster.
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